IKELLA ALONSO La Brecha de Víznar

La exposición permanecerá abierta hasta el 3 de junio. Abrimos jueves y viernes de 19,30 a 21,30 h.
IKELLA ALONSO    LA BRECHA DE VÍZNAR. GOYA & LORCA
Un tiempo espasmódico, crispado por los acontecimientos. Crisis marcada por la violencia, la pobreza y el desencanto político. ¿A qué nos recuerda todo esto? Goya, grabó 206 años antes la serie “Desastres de la guerra”, y en ella visionó los sucesos que estaban aconteciendo. Sin entrar en detalles escabrosos, haciendo hincapié en la tensión y el dramatismo de los hechos.
Desastres que hacen mella en las clases sociales mas desfavorecidas. Y él supo ponerse en el lugar de estas gentes que sufrían, que padecían todo el horror de la guerra. Lo que de un modo primordial nos dan los grandes artistas, como Goya, es un enriquecimiento de la visión: nos enseñan a mirar el mundo de otro modo, de una manera más profunda.

La idea principal de la serie va encaminada a relacionar los acontecimientos actuales de nuestro tiempo con las estampas que grabó Goya en su serie de “desastres de la guerra”. El interés está en que ambas imágenes se fundan.
El problema es que la proliferación masiva de imágenes de violencia y destrucción en los medios de comunicación acaba actuando como una especie de narcótico, que acaba produciendo insensibilidad en mayor o en menor grado. Y por eso conviene volver al latigazo de la imagen artística: volver a ver, desde hoy, desde el universo de la imagen mediática envolvente, las imágenes de Goya como expresiones plásticas del dolor y el sufrimiento de los seres humanos de hoy.
Ya desde pequeño, Federico había sentido la necesidad de comprometerse socialmente. Todo lo que Lorca recrea y trabaja en sus textos, lo vinculan al sufrimiento y de los más desfavorecidos. Insistió en la responsabilidad del artista para con su tiempo y su pueblo.
Tanto Lorca como Goya, están unidos al pueblo y al sufrimiento de este. La actualidad de nuestra época vincula estos asuntos: la violencia en Goya, el dramatismo en Lorca. “La brecha de Víznar”, célebre cuadro de José Guerrero, marca un punto de inflexión entre ambos artistas: el barranco, como lugar de vacío y pérdida. Por un lado de la condición humana, por otro de la cultura. Es a su vez, el barranco, un enclave fundamental donde todo está al límite, donde el acontecimiento se agrava. Caída o equilibrio, tensión latente.
Para esta exposición tenía la necesidad, de releer a ambos artistas en un diálogo dramático. La serie “No hay rosas sin espinas” (2008-2013) y la serie “Suite Lorca” (2016), componen el grueso del montaje.
Ikella Alonso. Abril 2016

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